Bare: una ópera pop – Una intensa historia de amor adolescente

| BUENOS AIRES |

Si buscamos una definición simple sobre lo que es la adolescencia, podemos encontrar que esta etapa se trata de un periodo de la vida que transcurre entre la infancia y la edad adulta, donde se caracterizan fundamentalmente los cambios biológicos, psicológicos y sociales que suceden en esos años. Si bien esta definición es correcta a simple vista, la realidad es mucho más profunda, todos pasamos por esta fase de manera distinta aunque se tengan muchos aspectos en común.

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La sexualidad es uno de esos aspectos que están a flor de piel en estos años. Es el momento donde adoptamos nuestra identidad en este rol, allí surgen nuestras primeras experiencias y de la mano, nuestros primeros amores sin importar la orientación sexual que uno tenga. Es por eso que Bare: Una ópera pop nos presenta una intensa historia de amor entre dos chicos dentro de un ambiente conservador de un internado católico ortodoxo, un musical donde también se representa la vida de un grupo de adolescentes queriendo liberarse en una vida llena de problemáticas que se presentan en esos momentos del camino hacia la etapa adulta.

“BARE, UNA ÓPERA POP” se centra en la historia de Peter y Jason, dos adolescentes que intentan sobrellevar un romance clandestino bajo el contexto rígido de un internado católico ortodoxo. Uno deseando vivir su amor con plenitud y otro ocultando, articulando su ser social desdoblado.
Con clara reminiscencia a “Rent” y “Despertar de primavera” (aunque “BARE” precede a éste último ícono del musical jóven) esta obra de Jon Hartmere y Damon Intrabartolo indaga, a través de situaciones de enredos y la poesía de “Romeo y Julieta” de Shakespeare, el mundo adolescente desentrañado desde la mismísima óptica adolescente.”

En el comienzo de la obra nos presentan a los personajes que serán el centro de esta historia, Peter y Jason. Son compañeros de cuarto en un internado católico y están teniendo un romance secreto a costa de sus compañeros de colegio, profesores y su propia familia. Todo sucede con tal naturalidad hasta que surge un choque de sentimientos entre ellos, uno queriendo dejar de ocultar lo que está pasando y el otro se niega a hacerlo teniendo actitudes para mantener las apariencias y aumentando el conflicto entre esta particular pareja. Su historia y la del grupo de jóvenes que les rodean avanzan mediante números musicales mientras ensayan  una versión de Romeo y Julieta.

Primero quiero decir que esta obra ha superado altamente mis expectativas por varias razones y en esta ocasión va a ser necesario comentarlas por separado:

  • Es una obra que posee todos los ingredientes que conlleva una historia sobre un grupo de adolescentes y la adolescencia misma. Los personajes se encuentran inmersos en problemas típicos como la búsqueda de identidad, la sexualidad, el consumo de drogas, el rechazo y el bullying. Todos estos temas están narrados muy correctamente, brindando realismo a los conflictos que invaden no solo a los personajes principales, sino a todos los jóvenes que están dentro del grupo como pasa en la vida misma.
  • La historia principal está muy bien tratada, aunque estemos en una época donde se puede tratar más abiertamente algún tema como la homosexualidad, a veces es difícil poder contar una historia como esta y que logre estar dirigida para todo el público. El romance de Peter y Jason se presenta con total naturalidad, que a pesar de los conflictos personales que puedan tener, su historia de amor es sincero y realista. La puesta no tiene miedo de contar las cosas como son; incluyendo los prejuicios y la ignorancia de aquellos que tienen una responsabilidad sobre los jóvenes como lo es la familia y los docentes de una institución, por ejemplo.
  • Las historias secundarias poseen el mismo interés que la principal. Cada persona es un mundo y se encuentran inmersos en sus propios problemas. Así conocemos a los personajes que se encuentran en este instituto; tenemos a la chica con sus problemas de imagen y desata su rabia contra la “linda”, que a pesar de su belleza no encuentra la felicidad que radica en la soledad que siente, está el que se enamora perdidamente de quien no le corresponde y lo hace tomar actitudes erróneas, cosas de las que cualquiera puede sentirse identificado.
  • Es divertida, emotiva e invita a la reflexión. Más allá del tema que se trata, es una historia para disfrutar y entretenerse. Es completa al pasar por todos los estados, desde la comedia al drama, sin perder el tono musical que nos brinda el teatro de este género.
  • Los números musicales son más que efectivos. Las canciones están muy bien adaptadas, estas tienen una perfecta relación con su argumento sumado a las excelentes coreografías que se muestran en escena. La presencia de músicos en vivo es un gran aporte en esta puesta en escena donde también reluce la escenografía y el vestuario, logrando una gran combinación en todos sus aspectos.
  • Lo musical y argumental no podría haberse llevado a cabo de manera gratificante gracias al gran trabajo actoral que tiene esta obra. Si bien los más destacados de este espectáculo son Peter (Mariano Magnífico) y Jason (Ezequiel Rojo), ya que la historia principal se centra en ellos, es en realidad todo el elenco quienes realizan un gran trabajo en su conjunto, desde lo musical hasta lo interpretativo. Todo ello se debe a la correcta dirección de Pedro Velázquez, un actor reconocido en el ámbito del teatro musical que ha demostrado su experiencia en este género, en este caso en el rol de director.

Seguramente habrá cosas de las cuales me habré olvidado de mencionar, pero queda claro que se trata de una obra recomendable dentro de todo lo que nos brinda la cartelera porteña en este denominado “off de la Calle Corrientes”.

Bare, una ópera pop es una intensa historia de amor adolescente, un musical apasionante que invita al público a conocer la historia de este grupo de jóvenes que provocarán risas y emoción en el público. Una obra para no perderse y que está entre las mejores propuestas que nos ofrece el teatro musical actualmente en la ya típica cartelera porteña de los días martes, que se ha vuelto un día especial para los amantes de este género.

Calificación: 10/10

Elenco: Mariano Magnifico, Ezequiel Rojo, Sol Giménez, Mica Romano, Andrea Lovera, Patrissia Lorca, Martín Repetto, Facundo Magrané, Santiago Ibarra, Eugenia Gil Rodriguez, Pilar Muerza, Tali Lubi, Juan Fonsalido, Fede Fedele, Antonella Posso, Clara Lanzani, Denise Depauli, Flor Lopardo, Hernán Cáceres, Nicolás Serraiti, Nicolás Di Pace, Fran Efren Eizaguirre, Daniela Campana

Dir. Gral. y Puesta en Escena: Pedro Velázquez
Dirección Musical: Fernando Toyos
Dirección Vocal: Santiago Otero Ramos
Coreografía: Carla Lanzi
Adaptación Libro y Letras: Marcelo Kotliar
Prod. General: Ximena Biosca
Prod. Ejecutiva: Nicolas Dal Farra
Prod. Ejecutiva: Estanislao Otero Valdez
Asistente de Prod: Pato Rébora
Asistencia de Dirección: Paula Reynaud
Stage Manager: Paula Reynaud
Diseño Gráfico: Matias Gordon
Community Manager: Matias Gordon
Escen. y Vestuario: Tati Mladineo / Luli Peralta Bó
Dis. de Maquillaje y Vestuario: Sofi Nuñez
Fotografía Documental: Vicky Elmo
Fotografía de Estudio: Fuentes Fernández
Diseño de Sonido: Maxi Hiusman
Agencia: Tommy Pashkus Prensa

Funciones: Martes 21 hs en el Teatro Apolo (Av. Corrientes 1372)

Daniel Álvarez

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