Crítica: Amor de medianoche

| BUENOS AIRES |

Amor de medianoche (Midnight Sun) es una de esas películas que está destinada a ser una de esas historias romántica que cuentan con el elemento lacrimógenos como recurso principal, en muchas ocasiones funciona, en otras no. Este es el caso de un film que resulta un tanto empalagoso y no tan bien actuado, pero cumple en lo que busca si no eres muy exigente.

A muy temprana edad, Katie Price (Bella Thorne) fue diagnosticada con una enfermedad genética incurable, Xeroderma Pegmentosum, que se caracteriza por una sensibilidad extrema a los rayos ultravioletas. Por esa razón, Katie se ve obligada a pasar su vida aislada para evitar la exposición a la luz solar, que podría resultar letal. Con la excepción de la compañía de su padre viudo, Jack Price (Rob Riggle), y de su única amiga Morgan (Quinn Shephard), Katie pasa el día sola, componiendo canciones con la guitarra y mirando por la ventana de su dormitorio, anhelando ser parte del mundo cotidiano. Desde su ventana tintada, año tras año ha seguido el ir y venir del famoso atleta de la escuela secundaria Charlie Reed (Patrick Schwarzenegger), sin que él lo sepa.

La trama nos hace recordar todo a un film basado en una novela juvenil, donde su protagonista se veía aislada del mundo exterior debido a una extraña enfermedad, y que mágicamente se enamora. La cuestión es que el primer film resultaba efectivo, tanto por sus recursos literarios como por lo simple y bien intencionada que era. Esta película intenta acercarse más a lo dramático, donde una pareja parece que está destinada a acabar mal antes de que se enamoren, y aún así lo hacen. La cinta en un principio resulta entretenida, la química entre los personajes es notable, pero aquella necesidad de recurrir a los golpes bajos resulta poco creíble, y hace del romance algo muy empalagoso.

Es una cinta dirigida a adolescentes, sus actores principales son Bella Thorne (Una Chica Disney) y Patrick Schwarzenegger (sí, el hijo de Arnold), dos chicos bonitos que se meten en un drama existencial solo por enamorarse. Sí existen buenas cintas que han derivado de novelas juveniles, o que fueron interpretadas con personas influyentes entre los jóvenes. La historia lo intenta, los actores también, pero no funciona.

Amor de medianoche es una película que se une a la larga lista de historias lacrimógenas para adolescentes, pero que falla en su función, regalando algo liviano y genérico. No todo es malo, tiene momentos entretenidos y claramente románticos, pero no ofrece más que eso.

Calificación 5/10

Daniel Alvarez

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