Crítica: Cartas de amor

A.R. Gurney fue el autor que escribió Cartas de amor, un texto que iba a ser transcrito para venderse como libro, pero una editorial le devolvió el texto diciéndole que ellos no publicaban teatro. En ese momento fue cuando Gurney decidió darle una vuelta de tuerca a su texto para transformarlo en una obra teatral.

Hace 30 años fue estrenada en una biblioteca, leída por el propio Gurney y una amiga actriz, y desde entonces ha seguido representándose en diferentes lugares y fechas. La última en nuestro país está dirigida por David Serrano y protagonizada por dos actores ya muy experimentados en teatro por su carrera, Julia Gutiérrez Caba y Miguel Rellán.

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Esta historia es una obra teatral particular. Cuando nos imaginamos a alguien haciendo teatro, la mayoría de nosotros suponemos que consiste en que varias personas interactúen entre ellos, mirándose y hablando, contando una serie de experiencias que suceden entre ellos. Cartas de amor es una historia preciosa, pero construida desde el punto de vista del teatro más simple que podamos imaginar.

La obra cuenta la historia de amor entre Melissa Garnder (Julia Gutiérrez Caba) y Andrew Makepeace Ladd III (Miguel Rellán), a través de las cartas que estos comienzan a escribirse desde muy temprana edad, la primera agradeciendo una tarjeta de cumpleaños y escribiéndose continuamente desde sus lugares de veraneo, mostrándose sus sentimientos amorosos, pero sin dejarlos florecer.

Durante casi cincuenta años Melisa y Andrew se escriben todos los acontecimientos importantes que ocurren a lo largo de su vida, desde pequeñas quejas sobre la vida –según Andrew: “la vida es una mierda”– hasta las peripecias amorosas de los dos personajes. Ellos vienen de familias adineradas pero totalmente diferentes, la de él es muy tradicional y, sin embargo, la de ella es una familia con algunos problemas de adicciones. Son personas muy diferentes respecto a su carácter y a la forma de llevar y manejar su vida, aunque con el paso de los años que mantienen de amistad han sabido aconsejarse el uno al otro, mostrando siempre un notable respeto.

La puesta se transmite al espectador de una forma muy fácil, los personajes aparecen en el escenario sentados y comienzan a leerse todas las cartas que se han ido escribiendo (postales y dibujos incluidos), haciendo llegar al público la historia desde el principio hasta el final. Un detalle a destacar es que en ningún momento los personajes se miran, solamente leen, pero no de cualquier forma. Como es una puesta sencilla los actores deben transmitir con su voz lo que no pueden hacer con sus hechos, y los dos han cumplido con su trabajo perfectamente.

La historia cuenta las aspiraciones que tienen cuando son jóvenes, aquello que finalmente van haciendo durante la edad adulta, los amores, los desamores, las victorias y los fracasos de sus vidas. Pese a quererse mucho, no sé si por miedo a perder la relación actual, nunca deciden tomarse en serio el amor que se tienen y jugarse por él. Durante su vejez tienen encuentros clandestinos y empiezan a querer verse más y más…, pero no es posible. En el momento que se dan cuenta que son personas mayores es cuando se muestran realmente todo el amor que se han tenido, y se tendrán, pase lo que pase. Y así se demuestra en las últimas cartas leídas al público.

La dirección de David Serrano ha permitido hacer una correcta puesta en escena de esta obra antigua, pero modernizándola a nuestros tiempos, y con unos actores que han sabido transmitir lo que sentían en esas cartas los personajes de la historia.

Casualmente el día que asistí a ver la obra había un encuentro con el público al finalizar, y los actores y el director estuvieron contestando algunas preguntas interesantes de los allí presentes. Miguel Rellán opinaba que la relación amorosa de Andrew y Melissa es tan larga porque precisamente no habían convivido todos esos años juntos. Añade además, que este texto sigue representándose después de 30 años porque habla de todos nosotros. Todos en algún momento nos enamoramos y tenemos las experiencias buenas o malas que pueden resultar de nuestros hechos. Todos nos podemos sentir identificados con alguno de los personajes, en algún momento de su vida o incluso en varios.

Ficha técnica

Autoría: A.R Gurney

Adaptación y Dirección: David Serrano

Elenco: Julia Gutiérrez Caba, Miguel Rellán

Iluminación: Ion Aníbal

Escenografía: Mónica Boromello

Producción ejecutiva: Lola Graiño

Dirección de producción: Ana Jelin

Ana García

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