Crítica: Casa de muñecas

| BUENOS AIRES |

La liberación ante la sociedad

Siempre salgo bastante conforme cuando voy a ver una obra de teatro, sea el género que sea; los artistas locales se toman muy en serio su trabajo al poner en escena un proyecto. Más allá de estas generalidades hay ocasiones en la que acabo sumamente sorprendido al culminar una función, encontrando un equilibrio entre la excelencia del texto y a las interpretaciones que logran superar a una dramaturgia que brilla por sí sola. Esta agradable sorpresa la he tenido con la obra Casa de muñecas que nos brinda una excelente versión para ver y recomendar.

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 “Una familia que logra finalmente prosperar luego de tantos vaivenes y esfuerzo. Un hogar que se ve agasajado con amigos de antaño y se afianza bajo los preceptos religiosos y sociales de una cultura occidental decimonónica. Un detonante inesperado ante la supuesta felicidad, y una casa de muñecas que comienza a desmoronarse. Cuando Nora Helmer toma la difícil decisión, lo hace desde una decepción sentimental, pero también conmovida por un descrédito hacia los principios en los que había sido educada. Su esposo Torvaldo crece en esos valores de manera fervorosa y se aferra a ellos para realizarse como hombre, esposo y padre de familia. Es esta antítesis la que resume la batalla ideológica del movimiento romántico dentro del cual el autor concibió su creación: la “pasión” en forma de rebeldía, contrapuesta a la “razón” sintetizada en la moral. La temática feminista en esta obra de Henrik Ibsen es uno de los tantos componentes que se perciben, dado que la problemática aquí descrita concierne a la totalidad de los personajes: todos ellos se ven atravesados por las normas y aceptan su rol dentro de la sociedad burguesa luterana y se mueven en consecuencia. Todos, excepto Nora, quien será la representación del individualismo en el sujeto rebelde que debe necesariamente aislarse para ser en sí y lidiar con la soledad que tanto sublima el romanticismo”.

La obra nos presenta a Nora, quien al parecer lleva una vida normal en su matrimonio, en el que el éxito social y económico los rodea, pero al parecer esto no le resulta suficiente. El nombre de la obra representa a una crítica a la sociedad en la que el papel de la mujer se veía representado como un objeto utilizado como si fuera una simple muñeca, esto es lo que lleva a Nora a plantearse dos caminos, el de la resignación o la liberación. Esto no significa que el papel representado por el hombre sea incorrecto o malicioso, sino que más bien era una cuestión cultural y de educación la que llevaba a las personas a este comportamiento, así lo llegamos a ver en el personaje del esposo de Nora, que si bien sus actos hacen que ella se canse de su vida, él era una persona que entendía muy bien sus valores y que amaba a su familia aunque no haya sido del modo indicado. Todo esto lleva a que las cuestiones sociales marcan el comportamiento de las personas, y que existen algunas de ellas que encuentran el valor para rebelarse sin importar los cambios y consecuencias que pueda traer en sus vidas. Es así como en este caso se trata el tema de la liberación femenina en un momento en el que parecía imposible. Tampoco es que el tema principal fuera un conflicto feminista, sino que ese era el obstáctulo que Nora tenía que superar para lograr su objetivo más ansiado, encontrarse a sí misma.

En cuanto a las actuaciones, no se puede hacer más que felicitar a todo el elenco por el trabajo realizado, todos los personajes tienen algo que hacer y decir en esta puesta, aunque sean los personajes de Nora y Trovald el centro de atención de esta historia. La interpretación de Nora es sublime, puede parecer un adjetivo algo exagerado pero no es así, esta actriz logra componer a dos personalidades distintas dentro de un mismo personaje; aquella Nora que vive cumpliendo su deber para con su familia como la sociedad lo dictamina; y aquella que se da cuenta de su realidad y que busca el inminente cambio aunque tenga que tomar difíciles decisiones para ello. Esto se ha logrado con eficacia y mucho más, como detalle hay que estar muy atento a cómo se maneja la tensión en su último acto, que gracias al texto y al trabajo de los actores ha sido el momento cumbre de la obra. El papel de Trovald también se encuentra muy bien representado, si bien como espectador uno no llega a tener total empatía con él, ya que resulta ser un obstáculo para su esposa siendo el causante de su opresión, cosa que este hombre ha tenido que llegar al límite para poder comprender.

Se ha tomado mucho empeño en la representación de esta obra a nivel actoral, pero también se ha logrado encontrar el ambiente perfecto para esta obra gracias a su escenografía, vestuario y música. En cuanto a esta última, es un lujo que existan obras que puedan contar con músicos en vivo que puedan darle un sentido a la historia a través del sonido, en este caso representado con melodías de época siguiendo un ambiente musical particular según el relato, que lo amerita. Esto embellece una puesta que de por sí ya es bella.

En conclusión, Casa de muñecas es una obra que uno no puede dejar pasar, para los que conocen el clásico de Henrik Ibsen se verán con una más que agradable representación de su obra, y los que no la conocen se van a encontrar con una historia intensa, un relato de época sobre una persona que lucha contra los dictámenes opresores de la sociedad y que aún así nos permite identificar aspectos que siguen siendo un conflicto en la actualidad. Muy buenas interpretaciones, una gran actuación de Paula Viola en el papel de Nora. Es una obra que en mi opinión, me ha encantado y toca destacar para que la gente que lea esta entrada se tome el atrevimiento y vaya a ver esta excelente obra de teatro.

Ficha técnica:

Elenco: Verena Smith, Víctor Della Corte, Paula Viola, Juan Lucero, Marta Bosch, Luis Fissore, Martina Minuzzi

Músicos en Vivo: Ayelén Trillo Suyai (Violín) – Daniela Acosta (Violoncello)

PH: Esteban Fernández

Operación Técnico: Manuel Mazza

Diseño Vestuario: Juan Lucero

Vespa Vestuario: Lucia Lazzaro

Prensa y Difusión: Guadalupe Pazos

Asistente de Dirección: Sol Carrera

Puesta en Escena y Dirección General: Marcelo Silguero

Domingos 20hs en el Auditorio Losada (Av Corrientes 1551), loc $150 / est y jub: $100

Daniel Alvarez

 

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