Crítica de Zootopia (Zootrópolis)

Zootrópolis es un film de animación de la productora de Walt Disney y dirigida por Byron Howard, Rich Moore y Jared Bush. Se estrenó en España el pasado 12 de Febrero de 2016.

carteleraEsta película resume la historia de una pequeña conejita llamada Judy Hopps que se convierte en agente de policía y al ser la primera de su especie no se la considera igual que al resto, que son animales más grandes y fuertes. Esto obviamente no le parece nada bien, porque ella quiere ser policía para detener y solucionar problemas importantes, y la tarea que le asignan no tiene nada de importante.

Gracias a esa tarea insignificante conoce a un zorro llamado Nick Wilde, que ofrece una imagen buena a Judy al principio, pero que resulta ser todo lo contrario. Así acaban por cuestiones laborales, conejita y zorro aliados como pareja profesional para destapar un asunto de graves consecuencias que afectará también a grandes grupos de funcionarios de la ciudad de Zootrópolis.

Lo que podemos ver en esta historia de animación fantástica es como un ser de diferentes características que el resto dentro de un entorno laboral (en este caso, el policial) es tratado de manera desigual hasta que se impone y junto con el zorro Nick empieza a trabajar con enorme valentía.

Hay escenas en las que se compara una y otra vez las diferencias entre especies de animales, como el tamaño o la fortaleza aparente. A lo largo de la película se descubre que algunos animales de la ciudad se están volviendo salvajes, y el primer motivo que aparece es que desde la antigüedad estos animales eran salvajes, por lo que lo llevan en sus genes.

Nick deja de ayudar y desaparece del lado de Judy porque ha herido sus sentimientos al decir que esos animales llevan en la genética el ser salvajes. A raíz de esta separación profesional y de amistad, Judy investiga profundamente y descubre el motivo real de este cambio en algunos animales, aliándose de nuevo con Nick para demostrar la culpabilidad de determinadas personas en el caso.

Existe una gran semejanza entre esta historia de ficción y nuestra realidad, y es que tenemos muchos prejuicios ante ciertos grupos de personas por sus características.

No quiero destacar ejemplos, pero si nombrar algunos. Prejuicios ante grupos de personas de exclusión social, personas con discapacidad física o intelectual, personas que hayan sufrido problemas de alcoholismo o drogas…

Son algunos de los casos en los que todavía, a día de hoy, seguimos haciendo diferencias y muchas veces sin conocer y sin pensarlo. Personalmente estoy cambiando la forma de ver la sociedad, que todos somos iguales y tenemos los mismos derechos. Que actuamos diferente, sí, porque si todas las personas de este mundo fuéramos y nos comportáramos igual, ¿que aburrimiento, no? Hay que conocer primero, y si no conoces, tampoco juzgues.

Una película de entretenimiento que deja un mensaje de fondo a todos aquellos que la vean.

Ana García

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