Crítica: El efecto de los rayos Gamma sobre las caléndulas

El Teatro El duende, ubicado en el barrio de Palermo de la Ciudad de Buenos Aires presenta los sábados a las 21:30 y domingos a las 19 horas la obra dirigida por Federico Tombetti, El efecto de los rayos Gamma sobre las caléndulas.

El efecto de los rayos Gamma sobre las caléndulas - credito Federico Pérez 11

La historia trata de una familia de tres mujeres, una madre soltera y dos hijas que se encargan del cuidado de una mujer mayor.

La frustración, el pasado que atormenta constantemente, las decepciones a nivel personal o los sueños no concretados son algunos de los temas de los que se trata, pero sobre todas las cosas, y en palabras de su director: “la imposibilidad de demostrar amor sanamente”.

El texto de Paul Zindel, traducido por el director Federico Tombetti, es atractivo. Los guiños que genera con el espectador no faltan. Al teatro los jóvenes directores siempre le quedan bien y generan aires nuevos.

Georgina Rey que interpreta a Beatrice, la madre angustiada, es una actriz sublime. Los cambios de tonos y clima que genera son atrapantes. Se lleva la obra completa. Demuestra en escena varias facetas sin descuidar nada. Es sencillamente excelente.

Por otro lado, Laura Grandinetti (hija del reconocido actor argentino, Darío Grandinetti) representa a Matilda, la hija prodigio de la familia. Llena de curiosidad por el mundo que la rodea, por experimentar. Muestra una inocencia e inseguridad de vivir bajo un techo lleno de incertidumbres. Nada que envidiarle al padre, tiene mucho camino por delante, una muy buena interpretación de Laura.

Valentina Posleman, Ruth, la hija mayor, es la típica adolescente que quiere llevarse el mundo por delante, sin importar si sus palabras lastiman o no, pero en el fondo necesita que la cuiden y protejan. La representación es llamativa, atrapa la seguridad con la que interpreta a su personaje, sobre todo en los momentos mas dramáticos de la obra.

Eva Adonaylo (Nanny) y Belén Marcuz (Janice) son las dos actrices que completan la historia. Si bien las dos tienen participaciones pequeñas, bajo la idea del director le dan otro enfoque a la obra. Eva es una actriz para sacarse el sombrero. Sin emitir palabra, la representación de la mujer mayor es increíble, emociona.

La escenografía muy bien predispuesta, si bien transcurre todo en una misma habitación, está llena de pequeños detalles que hacen sentirte parte de la historia. Los cambios de vestuarios son muchos para este tipo de obras, bien elegidos para la época en la que se trata. La música acompaña de manera sutil, justa, sin que sea más que el guión. Aunque desde mi punto de vista, la iluminación se lleva los aplausos, ya que genera cada clima, cada momento de una manera tal que el mundo desaparece solo para encontrarnos nosotros, los espectadores, frente a la profundidad del guión y la esencia de las actrices.

Es una obra profunda, fuerte, y sobre todo, que te deja pensando, y eso es lo que le da el sentido al teatro, salir pensando. Creo que si salís de ver una obra y te da vueltas en la cabeza algunas cuestiones que pasaron ahí, es una obra excelente, de eso se trata todo este mundo, de generar algo en el otro, y sin duda El efecto de los rayos Gamma sobre las caléndulas también tuvieron efecto en mí.

Vayan al Teatro El Duende(Araoz 1469, CABA). Disfruten de las actuaciones, de la dirección, pero por sobre todo, del texto.

Ficha técnica:

Elenco: Laura Grandinetti (Matilda), Georgina Rey (Beatrice), Valentina Posleman (Ruth), Eva Adonaylo (Nanny), Belén Marcuz (Janice)

Escenografía: Alicia Leloutre

Vestuario: Cecilia Carini

Música y diseño sonoro: Mirko Mescia

Iluminación: Agustín Alezzo

Asistencia de dirección: Axel Emilien / Belén Marcuz

Asistencia de estenografía: José Escobar

Diseño grafico: estudiopapier

Fotografía: Federico Pérez

Dirección general: Federico Tombetti

Rochi Perales

Deja un comentario