Crítica: Los pingüinos del Sr. Poper

Los pingüinos del Sr. Poper (Mr. Popper’s Penguins) es una película de comedia familiar digirida por Mark Waters y escrita por Sean Anders, John Morris, Jared Stern que se estrenó en 2011.

El Señor Poper es un empresario que queda descolocado y asombrado después de recibir de herencia de su padre recientemente fallecido, seis pingüinos. Esto conllevará un cambio en su vida diaria personal y profesional, atendiendo con más cuidado a estos pingüinos y dándose cuenta realmente de que es lo que importa en la vida.

Crítica

La historia que está protagonizada por el conocido actor de comedia en la mayoría de ocasiones, Jim Carrey, realiza una enseñanza a través del cuidado y atención que el Sr. Poper tiene que hacer con los pingüinos que le ha dejado su padre.

Entre recuerdos dolorosos para nuestro personaje y la vida actual que tiene ahora, el hecho de recibir esta herencia le transforma como persona, empezando a ver lo importante de la vida, a dejarse guiar por sus sentimientos con sus seres queridos, y a prestar la atención necesaria a aquello que lo requiere.

Así Mr. Popper mejora como persona, como padre y como amante. A pesar de que la película es entretenida y una comedia aceptable que intenta mantener al espectador centrado en la trama, el guion en mi opinión deja unos mensajes favorables de enseñanza para toda persona que vea la película, y nada más que por eso ya me parece buena. Además, los pingüinos son muy graciosos y se aprenden cosas del entorno en el que viven.

Nota: 7/10 

Ana García

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