Crítica: Mammón de Nao Albet y Marcel Borrás

| MADRID |

Dos jóvenes directores de 27 años, Nao Albet y Marcel Borràs, con una lista de proyectos juntos a sus espaldas, reúnen a un público muy variado e interesado en la obra que crearon y representaron en Barcelona en 2015, Mammón, y que ahora están representando en los Teatros del Canal hasta el próximo domingo 1 de abril.

Sinopsis

Cerca de la antigua Khalpe (actual Alepo), en el centro de un valle lleno de cuevas rebosantes de piedras preciosas, dos familias conviven en armonía, admirando la belleza natural de estos minerales como los niños contemplan los andares de un caballo: sin querer dominar sus huellas. Pero con la llegada de un hombre misterioso, la paz se ve alterada y aparecen odios y rencores entre los herederos de cada familia.
Mammón, que en arameo significa «riqueza» y en hebreo «tesoro», es para los cristianos el diablo de la avaricia y era para los fenicios el Dios de la bonanza. El relato mitológico de esta figura nos servirá para abordar la cuestión de la actual Siria, un país inmerso en una de las guerras más crueles de nuestro siglo.

Crítica

Antes que nada aclaremos que nada es lo que parece. Los directores son los protagonistas de la obra, pero comparten cartel con un elenco imperdible. Irene Escolar, con un recorrido tanto en cine como en televisión, sigue actuando además en teatro realizando nuevos retos profesionales. Manel Sans, actor más conocido en Cataluña y con una larga experiencia también en las tres categorías mencionadas antes. Y Ricardo Gómez, que después de haberlo visto por primera vez en teatro puedo arriesgarme y decir que es uno de los jóvenes actores más talentosos de España. Y es grato ver su nombre en nuevos proyectos para disfrutar con él viendo las distintas facetas que tiene para mostrarnos.

En la presentación de Mammón los narradores, Ricardo e Irene nos avisan de que no se va a representar la obra. Y aquí comienza el caos de la maravilla. Un viaje a través del documental realizado por Nao y Marcel contando la historia de como pueden financiar los gastos de la obra que quieren hacer.

Una historia con tropezones que parecen ser caídas para los protagonistas, pero que en lugar de hundirse buscan la forma o al menos lo intentan, de llegar a conseguir su meta profesional y personal. ¡Y de qué manera!

Ahí entra en escena el personaje de Manel Sans, que juega a diestro y siniestro como un perfecto jugador de póker. Su magnífica interpretación durante toda la obra te lleva  a un final sorprendente y devastador.

Ricardo Gómez interpreta a varios personajes durante toda la historia, si mal no recuerdo a 4 exactamente (perdón si me equivoco), y cada uno de ellos nos deja ver una faceta artística diferente de él. Demuestra con esos personajes, en mi opinión, el coraje y la valentía de que se atreve a enfrentarse a cualquier reto profesional que se le ponga por delante profesional que se le ponga por delante.

Irene Escolar, la única mujer del equipo (visible, encima del escenario), realza la belleza en escena. Una interpretación excepcional. Compagina al igual que Ricardo, la narración de parte de la obra con los otros personajes con diferentes matices que se cruzan Nao y Albet. Mammón resulta ser una historia que mezcla varios géneros: el documental del viaje, la narración, el metateatro, flashbacks y mucha, mucha imaginación.

Ficha técnica:

Creación y dirección: Nao Albet y Marcel Borràs

Elenco: Nao Albet y Marcel Borràs, Irene Escolar, Ricardo Gómez y Manel Sans

Escenografía y vestuario: Jose Novoa

Diseño de sonido: Igor Pinto

Iluminación: Adrià Pinar

Caracterización: Paula Ayuso

Realización del documental: Guillermo A. Chaia

Producción y distribución: Joseba Gil

Producción y gestión: Anabel Labrador

Coproducido por el Teatre Lliure y La Brutal, en colaboración con los Teatros del Canal.

Ana García

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