Crítica: Rocky (1976)

Una película de superación personal

Rocky es una película de 1976 dirigida por John G. Avildsen, escrita y protagonizada por Sylvester Stallone, junto a Talia Shire, Burt Young, Carl Weathers, Burgess Meredith, Thayer David Joe Spinell. Y aunque con tan solo escuchar el título todos sepamos quien es Rocky, yo nunca había visto la película. Para todo hay una primera vez.

cartel rockyAntes de verla tenía la idea de que iba a ver una película de acción, de boxeo, de lucha durante los 119 minutos que dura… y me daba una pereza enorme seguir viéndola. Según iba avanzando me di cuenta de que no era así. Rocky Balboa es un hombre que quiere dedicarse al boxeo y quiere darse a conocer en ese mundo, pero se encuentra con muchos obstáculos para conseguirlo. Él se gana la vida recaudando deudas para un italiano, y, pese a todo eso, sigue insistiendo de forma que continúa entrenándose para poder cumplir, alguna vez, con su meta profesional.

Este personaje que vemos durante toda la trama aparenta ser por su aspecto físico, una persona seria, pero realmente es un hombre bondadoso, tierno y que tiene sentimientos. Creo que durante toda la película casi no vemos ni una sonrisa suya, pero podemos llegar a quererle cuando demuestra su parte sensible.

Rocky está enamorado de Adrian, una chica trabajadora y que además, es la hermana de su amigo, pero ella debido a su grandiosa timidez lo ignora y Rocky piensa que no le corresponde. Cuando él va a su casa invitado por su amigo, ella se refugia en su habitación hasta que decide salir con él persuadida por sus palabras.

Hay tres escenas que me han gustado mucho. La primera es cuando Adrian y Rocky llegan a la casa de este, y de nuevo se manifiesta la timidez de Adrian queriendo salir de casa porque se encuentra incómoda y no está segura de si debe estar ahí. En ese momento, con su sutileza Rocky la acorrala y mirándose a los ojos, se besan. En esta escena comenzamos a conocer un poco más la parte sentimental de nuestro personaje.

Cuando Rocky camina por la calle se encuentra con María, una niña de 12 años vecina de su barrio, que está con otros chicos mayores haciendo cosas impropias de su edad. Rocky la aparta del grupo y la acompaña a casa intentando explicarle porque no debe comportarse de esa forma y no juntarse con esos chicos. Volvemos a ver la generosidad de Rocky haciéndole ver a la niña como puede llegar a ser una mejor persona. Cuando grabaron la película los productores querían eliminar esta escena porque consideraban que era una pérdida de tiempo, no aportaba nada a la historia y la ralentizaba, por eso el director John Avildsen pidió a su equipo que no la eliminaran, porque con esa escena el espectador se enamora de Rocky, da hasta una imagen paternal y demuestra su generosidad al dedicarle ese tiempo a la niña sin tener la obligación.

Y la última escena que me ha llamado la atención ocurre cuando ya se conoce que Rocky ha sido elegido para combatir contra Apollo Creed y debutarse el premio mundial de los pesos pesados. Mickey, el entrenador de Rocky, acude a la casa de este para pedirle si puede ser su manager y el otro lo recibe, pero entre gritos y reproches lo acaba echando de casa. Cuando Mickey ya se encuentra en la calle, aparece Rocky corriendo para hablar con él y darle un abrazo. En este cuadro no escuchamos la conversación entre ambos, pero me parece innecesaria después de haber escuchado la conversación de antes y saber que Rocky no siempre es lo que aparenta. Finalmente Mickey es el representante de Rocky durante el proceso de entrenamiento y hasta que se enfrenta con Apollo Creed en la final.

Datos curiosos del rodaje es que el primero borrador del guion fue escrito por Stallone en tres días, a este y a los productores les entregaron apenas 1 millón de dólares para hacer las película, un film de bajo presupuesto tratándose de Hollywood. Se rodó en 28 días, de una manera rápida, con planos callejeros e incluso sin permisos legales de grabación en el exterior. La recaudación en taquilla fue de 225.000.000 millones de dólares. Impresionante. Para la crítica en general Sylvester Stallone no actúa bien y estas películas del personaje Rocky Balboa no forman parte de la historia del cine por ser solo “una película de boxeo”. En mi opinión, Stallone escribió un buen guion e interpretó –sin sonreir casi en ninguna escena- muy bien a ese luchador, duro, fuerte, pero que en realidad tenía esa otra personalidad de la que te acaba cautivando: se muestra en ocasiones débil, con sentimientos, es atento, bueno y generoso, y demuestra tener una gran fuerza de voluntad, en lo profesional y en lo personal.

Sylvester Stallone cuando empezó a escribir reflexionaba sobre qué podía hacerlo, y así pensó que tenía que escribir sobre su dilema particular o el de mucha gente. Stallone declaraba, muchos años después de estrenada la película en qué consistía la historia de su personaje para él y decía: “No tener nunca la oportunidad de darse a conocer, y si les llega la oportunidad, ¿van a estar preparados para ello? […] ¿Qué les impulsa a escarbar y mostrar su alma? Es el amor, luchar por algo, que está más allá del dinero. Habla de integridad personal, orgullo y de amor propio”.

Ana García

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