Critica: Rogue One: Una historia de Star Wars

| BUENOS AIRES |

Un experimento hace muy poco tiempo, en salas de cine no muy lejanas…

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Sinopsis:

 “Tiempo después de la caída de la República Galáctica, el Imperio termina de construir el arma más poderosa de la galaxia: La Estrella de la Muerte, capaz de destruir planetas enteros.

Cuando La Alianza Rebelde se entera de esto, envía a un grupo de rebeldes a realizar una misión de muy alto riesgo: robar y entregar los planos de dicha estación militar, mientras se enfrentan al poderío militar del Imperio Galáctico, comandado por el poderoso Darth Vader, el agente más temible del Emperador”.

Desde que Disney compró Lucasfilm (la productora de George Lucas, creador de Star Wars), se hizo el anuncio de que no solo se harían nuevas entregas de la serie principal (como vimos el caso de Episodio 7 el pasado año), sino que también se comenzarían a contar historias paralelas (lo que se conoce como spin-off), para agrandar y enriquecer el universo ficticio creado por Lucas y amado por tanta gente. La primera de estas historias es de la que trata este texto.

Rogue One, entonces se enfrentaba al desafío de ser la primera derivada de la saga, a tener que cumplir con las expectativas de los fans, ser diferente a cualquier cosa que hayamos visto antes, y a la vez a no desviarse del universo que conocemos.

Dirigida por Gareth Edwards (Monters, Godzilla), éste la plantea como una película de guerra, con un tono más oxidado, de un mundo más decaído y desesperanzado por lo que ocurrió en los films entre los que sucede cronológicamente (se ubica literalmente justo antes de Episodio IV: Una Nueva Esperanza, el film de 1977, que comenzó la saga en primer lugar). Rogue One busca explorar exactamente cómo sucedieron los eventos que llevan al inicio de la película anteriormente mencionada.

Una vez establecido esto, me complace decir como fanático, que la película cumple con todos y cada uno de los parámetros previamente establecidos, agregando incluso algunos elementos nuevos que enriquecen aquello que ya conocíamos. El argumento es diferente, el tono es diferente, el paso de la edición es diferente, la banda sonora de Michael Giacchino es diferente; pero sigue siendo Star Wars.

Me refiero a un argumento diferente porque aquí no hay aventura y fantasía como en los episodios de la saga: esto es guerra. Después de todo, la segunda palabra del título de la franquicia hace referencia a eso. Este hecho nos permite explorar lo horripilante de la situación, y abandonar los pre conceptos de la Alianza simplemente como “los buenos”, y el Imperio como “los malos”. La realidad no es en blanco y negro, sino que está llena de tonos de grises, los cuales se reflejan en esta película, cuando los personajes deben tomar decisiones difíciles o moralmente cuestionables para alcanzar la victoria, o simplemente porque son órdenes. Nadie tiene las manos limpias.

Irónicamente, quizás es aquí mismo donde yace lo que considero el punto débil del film: en los personajes, lo cual no es algo a ignorar ya que son los personajes los que hacen a Star Wars una franquicia tan exitosa y entrañable. Supongo que el director y los guionistas al plantear el relato, tuvieron que elegir entre profundidad o diversidad, es decir, o bien contar una historia con pocos personajes, con gran profundidad y desarrollo o una con muchos, pero más superficiales. Lamentablemente eligieron la segunda opción. Esto inevitablemente provoca que el espectador, al saber tan poco sobre el pasado, las relaciones, el carácter y las motivaciones de este “equipo”, sienta menos empatía por ellos, e indiferencia frente al peso de sus decisiones o su destino. De esta forma, por ejemplo, un personaje con posiblemente un muy interesante arco de redención, no lo cursa y es simplemente, “el piloto”. Más allá de algún capricho sobre el uso innecesario de Motion Capture, y algunos temas respecto a la banda sonora, considero a lo anterior, como lo único a destacar como falla en la película.

Otro punto a resaltar es que la experiencia no será la misma para fanáticos que para el espectador común. Los primeros recibirán una sensación de satisfacción en cada detalle, como así también respuestas finales respecto a uno de los agujeros en la trama más conocida en la historia del cine. Pero incluso considerando esto, el espectador indiferente, se encontrará con un film entretenido, atrapante, con suspenso, donde la sensación es estar en el medio de la acción (en vez de verlo de lado como en otras películas de la saga), e incluso un alivio cómico que funciona muy bien en los momentos que son adecuados.

Rogue One ha sido un primer experimento, y ha logrado su objetivo. Algunos han hablado de un renacimiento de la franquicia, por lo que el lector debería quizás prepararse de aquí en adelante para una película por año, entre episodios de la saga, y spin-offs como éste. Solo puedo decir entonces… Que la Fuerza los acompañe.

Ficha Técnica: 

Dirección: Gareth Edwards

Producción: Kathleen Kennedy, Allison Shearmur, Simon Emanuel

Guión: Chris Weitz y Tony Gilroy

Música: Michael Giacchino

Fotografía: Greig Fraser

Edición: Jabez Olssen

Vestuario: Dave Crossman y Glyn Dillon

Elenco: Felicity Jones, Diego Luna, Ben Mendelsohn, Donnie Yen, Jiang Wen, Alan Tudyk, Mads Mikkelsen, Forest Whitaker

Leandro Melón

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