Crítica: Un mundo perfecto (A perfect world)

Clint Eastwood dirige Un mundo perfecto (A perfect world), película estrenada en el año 1993 y que cuenta en el reparto con Kevin Costner, entre otros. Ambientada en Texas en 1963, cuenta la historia de Butch Haynes, un preso que con ayuda de otro compañero huyen de la carcel y tienen que tomar como rehén a un niño de 8 años, Philip, hijo menor de una familia formada por sus dos hermanas y su madre que son testigos de Jehová.

La relación de este chico como rehén con su secuestrador es muy peculiar. Detrás de Butch se esconde y se presenta a una persona con un pasado doloroso, con una madre puta y un padre del que conserva únicamente una postal de Alaska. El joven Philip, que se muestra cohibido al principio de la película en presencia de su familia, se empieza a soltar hablando con su socio fugitivo.

Más allá de ser un film de secuestros y persecuciones, la historia llega a traspasarnos emociones, mostrándonos a un preso defendiendo a un niño de los golpes de su padre. Pero sin embargo, ese preso lleva secuestrado otro. Hay que ver más allá de lo que nos muestra la pantalla para darse cuenta. También nos queda reflejado que hay cosas que están mal, pero si se hacen por necesidad no es lo mismo. Sí, sigue estando mal, pero a veces la necesidad puede. Ojo, no digo que el ejemplo de la película sea correcto pero…

Costner conecta muy bien con T.J. Lowther, su rehén en la pantalla y el guion nos enseña que la bondad puede llegar en cualquier momento. Con el pequeño que pese a tomárselo como una aventura en carretera, decide disparar a su amigo para detener algo horrible que estaba por hacer, hasta cuando Butch ataca al hombre que pega a su hijo. Aunque ninguno de los dos actúa de una forma no violenta.

Solo destapan sus sentimientos encontrados abiertamente en el momento que están rodeados por la policía, dirigida por el personaje de Clint Eastwood. El preso, después de un intento de huir no sé a donde, es arrastrado de la mano de su secuestrado y amigo hacia la policía para entregarse con el fin de que siga vivo. El chico, no quiere dejarle huir herido ya que teme su muerte. Un final emotivo sin lugar a dudas. Un clásico de los 90. De esas películas que si ves que la están dando en la tele, la dejas.

Nota: 8/10

Ana García

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