Crítica: Distópico, raramente un musical (por Lara Salinas)

Un musical esquizofrénico

Bajando los escalones, está la boletería. Más allá, el escenario, con mesas y sillas que anticipan un espectáculo del estilo café-concert. A las ocho en punto, Misael Centurión nos da la bienvenida y nos invita a seguirlo para disfrutar de la obra Distópico, raramente un musical. Quienes nunca habíamos estado en el Teatro Liberarte nos sorprendemos, debido a que atravesamos la sala para adentrarnos aún más en las profundidades del establecimiento. Nos lleva hacia otras escaleras que desembocan en un espacio escondido, donde Lucas y Lucrecia conversan, inaudibles, en escena.

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Ni bien nos sentamos, sabemos de antemano muy poco acerca de cuál es la temática del musical: “esquizofrenia”, para los que no estamos familiarizados con esa enfermad, nos provoca el temor típico que suscita una situación desconocida. ¿Entenderé de qué se trata la obra, a pesar de que sé muy poco acerca de esa enfermedad? ¿Van a saltar los actores sobre nosotros? ¿Se pondrán violentos? Son preguntas que surgen del prejuicio que produce la ignorancia. Para nuestra sorpresa, la puesta en escena nos acaricia con la sutileza que tienen los maestros cuando enseñan: saben que muchos de los espectadores tenemos una opinión preconcebida, la hace explícita y la transforma; nos abre la cabeza para adentrarnos en la historia de Lucas, un escritor que tiene dificultades para llevar a cabo su obra debido a su partición psicológica entre un costado creativo y otro destructivo.

Las palabras de Chacho Prunetti nos convocan a prestar especial atención a lo que se dice una vez que superamos la frustración que nos supone hacer reiteradas hipótesis acerca de qué está pasando en escena. Pero, una vez que entendemos que la dramaturgia está concebida desde la cosmovisión de Lucas, nos dejamos llevar y empiezan las risas. Disfrutamos la sorpresa que nos proporcionan Matías Staconis, Victoria Municoy y Flor Szklar al protagonizar los momentos más hilarantes de la función. También, los que trabajan en salubridad o en el cuidado de personas entienden a la perfección las observaciones y el humor con el que trabaja su personaje Sol García. Otros pueden sentirse identificados en las escenas de cortejo sexual protagonizadas por Sofía Dos Santos, Cinthia Severo, Micaela Vaccalluzzo y Gernónimo Sánchez. Y no podemos dejar de señalar la naturalidad con la que Mabel y Raúl, encarnados por Sandra Strajeh y Fernando Fiszer, se vuelven por antonomasia los personajes freudianos del “padre” y la “madre”.

Se trata de una comedia conmovedora. En este sentido, quiero destacar la participación de Belén Grattoni, que es una de las encargadas principales de hacer avanzar la trama en esa dirección. Personifica a la psicóloga Lucrecia quien, a pesar de la buena voluntad que caracteriza a quienes ejercen profesiones vinculadas a la promoción de la salud, muchas veces cosifica, sin hacerlo a propósito, a su paciente y deja al descubierto la soledad en la que Lucas está envuelto. Ella es la encargada de racionalizar la puesta en escena esquizofrénica, con la ayuda de las aclaraciones que Misael Centurión realiza en reiteradas oportunidades y de los efectos sonoros y lumínicos que organizan nuestra percepción.

El público permanece activo durante toda la función. En ocasiones es apelado a la reflexión y a la participación, de ninguna forma invasiva, y completamente original. El espectador se puede volver actor desde su butaca, solamente si así lo desea. De esta manera, Distópico genera una mirada un poco más compasiva de Lucas y, también, de nosotros mismos: de nuestras frustraciones, inquietudes, enojos y tristezas. Entre sonrisas y aplausos y con la ternura que nos produce este musical, una vez que termina la función, estamos en condiciones de abandonar nuestro agobio en la sala y mirarnos mutuamente con más comprensión y menos crueldad que antes.

Ficha Técnica:
Libro: Gestal – Grattoni – Municoy – Prunetti – Szklar
Música: Gabriel Gestal y Belén Grattoni
Letras: Victoria Municoy
Arreglo instrumental: Obi Homer
Elenco: Chacho Prunetti – Sandra Strajch – Gerónimo Sánchez – Agustina Varela – Micaela Vacalluzzo – Matias Staconis – Sol García – Flor Szklar – Fernando Fiszer – Victoria Municoy – Sofía Dos Santos – Belén Grattoni – Misael Centurión – Cinthia Severo.
Supervisión dramatúrgica: Nicolás Dominici
Directora Adjunta: Flor Szklar
Dirección General: Gabriel Gestal
Funciones miércoles 20 hs en Teatro Liberarte (Av. Corrientes 1555)

Lara Salinas

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