El relato universal de Filomena Marturano

| BUENOS AIRES |

Es común que en muchos casos se decida poner en escena un clásico que cuenta la historia de personajes que se relacionan a una época determinada, y  esta es la que marca las pautas sociales que tienen un efecto directo en las necesidades y actitudes que toman los personajes en su argumento. Cuando nos remontamos al pasado para contar una historia sobre las clases sociales, y su choque entre ellas, podemos encontrar dos línea para hacer su análisis como espectador. La primera es cuando uno descubre en la obra como era la vida en aquel momento por su marco histórico; y la segunda es, que a pesar de las diferencias que puedan haber con el panorama actual, existe una estrecha relación que como sociedad nos permite sentirnos identificados, haciendo que la obra en cuestión no esté tan alejada de nuestra realidad. Filomena Marturano nos ofrece una historia ubicada en un pasado no muy lejano, con ingredientes tan universales como lo son el dinero, el amor y la familia.

filomena

“Filomena (Claudia Lapacó) es una mujer que ha tenido que dedicarse a la prostitución para vivir y que ha sido madre de tres hijos (Victorio D´ Alessandro, Matías Mayer e Ignacio Pérez Cortés), que no saben que entre ellos son hermanos. Doménico (Antonio Grimau) es su amante, al cual, a través de un juego perverso, ella le pide casamiento. Y como “yerba mala nunca muere”, una vez que la libreta fue firmada, se levanta de su lecho y despierta la ira de su flamante esposo. Se trata de la vida de una madre que hace todo para darle el mejor pasar a sus chicos. Una historia que habla de los afectos y de los sacrificios del ser humano”.

Esta obra se encuentra situada en Nápoles por la década de los 40′, después de la Segunda Guerra Mundial. La historia comienza con Filomena, que en su agonía le pide a Domenico Soriano (Antonio Grimau) que se casen como último deseo antes de su muerte. El casamiento se lleva a cabo, pero resulta que Filomena estaba en buen estado de salud y que solo era una treta para conseguir el contrato matrimonial con un hombre de la alta sociedad. Pronto descubrimos que los motivos de esta jugada no era sólo “casarse con un hombre rico”, sino que poseía una razón escondida para ello. Tenía tres hijos que ella había cuidado anónimamente con el dinero de Soriano y la historia parte con su deseo de poder darle un apellido a estos. Si bien la pieza de Eduardo De Filippo se encuentra en un tiempo y espacio determinado, los que desconocían esta historia tranquilamente la podrían situar en cualquier sitio y lugar a pesar de sus reminiscencias a Italia y a los tiempos de posguerra. Filomena es una luchadora que a pesar de que la sociedad le ha dado la espalda, es capaz de hacer lo que sea para proteger a lo que más ama, en este caso sus hijos. Se trata de una historia muy interesante, en el que su tono de comedia es un gran acierto para desdramatizar los pesares de esta mujer, pero que aun así brinda momentos emotivos para el espectador.

En cuanto a las actuaciones, esta obra cuenta con un elenco coral, con actores reconocidos en el que todos hacen una buena labor. Si bien cada uno se destaca, es Claudia Lapacó quien brilla con el personaje que le da nombre a esta obra. Su presencia es más que notable. Filomena es una mujer arrolladora, con un carácter muy fuerte, pero que frente a lo que más quiere, es una mujer frágil y dulce, y Lapacó lo hace a la perfección. Una mención especial también es para el trío que componen a los hijos de Filomena (Matías Mayer, Victorio D’Alessandro e Ignacio Pérez Cortes). Ellos son la razón de ser para su protagonista, por eso son una pieza fundamental en la trama, sus historias resultan creíbles y brindan grandes momentos, como una escena musical que va de la mano del personaje de Mayer tocando el piano y todos entonando una canción en italiano.

La escenografía es preciosa, estamos ante una casa que representa el lujo de la clase alta de la sociedad y que en un gran espacio como es el Teatro El Nacional, esto reluce de manera impecable. En su puesta en escena también cabe resaltar los momentos musicales que nos ha brindado esta obra, que sin ser un proyecto de este género, hay momentos en el que los actores brindan su voz para el canto y sirve para decirnos que se trata de una historia llena de alegría a pesar de los dramas que puedan surgir en el camino.

Filomena Marturano es una historia que celebra la familia, un relato universal que nos lleva a una madre que está dispuesta a hacer todo por el bienestar de sus hijos, nada que esté alejado de la realidad. Es una comedia que se disfruta en lo que va de su hora y media de duración, con muchas risas y algunos momentos para emocionarse, todos gracias a sus logradas actuaciones e impecable puesta en escena.

Calificación: 9/10

Ficha técnica

Elenco: Claudia Lapacó, Antonio Grimau, Natalia Cociuffo, Abian Vainstein, Milagros Almeida, Matías Mayer, Victorio D’Alessandro e Ignacio Pérez Cortes.

Autor: Eduardo De Filippo

Versión: Dany Mañas

Diseño de escenografía y luces: Eugenio Zanetti

Dirección: Helena Tritek

Funciones: Miércoles,Viernes y Sábados 20hs. Domingos 18:30 hs

Daniel Álvarez

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