Pulveriza de Abel Zamora

| MADRID |

El teatro es parte de la cultura y como tal hay que conseguir que las diferentes generaciones interactúen con él ya sea desde dentro (si te gusta jugar a ser otra persona) o como espectador. Lamentablemente, para aquellos que – digámoslo así – recién empiezan y tienen menos recursos, les es más difícil darse a conocer.

Sin embargo, los espectáculos menos comerciales que se representan en salas pequeñas (teatro off) van configurando poco a poco un mercado de actores ya reconocidos en el ámbito teatral.

abel-zamora-1Como le ocurre a Abel Zamora, un joven que además de actor, es autor y director de sus propios proyectos. Empezó en Valencia fundando su compañía teatral y realizando varias obras con su propia autoría y a veces, como actor, hasta que en 2013 se mudó a Madrid donde creó la compañía La ConMovida Producciones con otros actores y actrices del medio.

Terminó hace poco la obra `Yernos que aman’, con texto y dirección propia que se representaba en la Pensión de las pulgas, espacio donde ahora ha vuelto a actuar en `La fundación’ de Buero Vallejo en una nueva versión. También sigue representando los domingos en el Teatro Lara `¿A quién te llevarías a una isla desierta?’, y actualmente está a cargo de Pulveriza, su última obra de guión y dirección que se puede ver por última vez en Nave 73 (C/Palos de la Frontera, 5).

Esta obra tiene un texto magnífico, una mezcla de cosas que parecen absurdas, pero a la vez, reales.

“El 25 de noviembre de 2007 en la montañesa localidad tabayuense Techo de Palomar, hallaron carbonizados los cuerpos de las cuatro hermanas Castaño en el sótano de su residencia familiar. ¿Murieron mientras dormían? ¿Se mataron entre sí? ¿A quién pertenecía el cuerpo de aquel varón aún sin identificar? Lo único claro del caso es que cuando los vecinos, alarmados por los gritos, vieron las llamas crecer, se quedaron inmóviles sin llamar a los bomberos, disfrutando así de la cálida estampa y del espectáculo dantesco de alaridos y fuego. Tanto sus muertes como sus vidas seguirán siendo un misterio… o tal vez no?”. Este es el off locutado por el director que da entrada a la primera escena de Pulveriza.

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La hermana mayor Guadalupe, es interpretada por Marta Belenguer (aunque en algunas ocasiones, como el día que yo disfruté de la obra, Abel se encarga de sustituirla a la perfección). Su personalidad transcurre desde la sensatez y la protección familiar hasta un carácter inhumano.

Nuria Herrero es Ángeles, la hermana pequeña que quedó en silla de ruedas después de vivir un hecho dramático. Tiene una capacidad impresionante para sorprendernos a todos y hacernos ver que dentro de esta trama disparatada y terrorífica, su personaje es el ‘más cuerdo’ de todos.

María Maroto interpreta a la más risueña de todas, Salomé, a la que le encantan los musicales y sueña cómo será su primer beso. En oposición está Rosario interpretada por Mentxu Romero, una chica un poco guarra y poco agraciada, pero que en el fondo desea tener una vida normal, aunque a su manera, claro. David Matarin hace del hijo de Guadalupe, Aborto, un personaje entrañable y particularmente extraño que da un aire fresco y contagia muchas risas entre el público.

Corta, pica, tritura y pulveriza. Son las acciones que se repiten una y otra vez en el cuerpo de la principal víctima, Steve, donde vemos a un Juan Blanco (que comparte escena con Abel en ‘¿A quién te llevarías a una isla desierta?’ en el Teatro Lara) temoroso, enamoradizo y hasta algo chantajista con tal de ser liberado. Es la persona más normal de esta historia, aunque se le acusa del asunto por el que Ángeles quedó inválida. En ocasiones dos de las hermanas empatizan con él, pero sólo una de ellas acaba rindiéndose frente a sus hermanas al darse cuenta del triste futuro que tiene su vida.

Personalmente destaco las actuaciones de Nuria Herrero que hace creer una cosa al espectador y a su agresor, y de repente nos desconcierta, nos desmonta todo lo que sabíamos de ella; y de Juan Blanco, que pasa de ser el agresor con lagunas mentales a ser la víctima de toda esta situación tan absurda como comprometida. Los oscuros entre escena y escena están bien complementados por los efectos sonoros y además, algunos objetos de la escenografía dan la sensación de habitar en la casa del terror.

Pulveriza es en tres palabras, terrorífica, divertida y muy elaborada. Abel Zamora escribe unos guiones donde demuestra una y otra vez, su particular sentido del humor unido a situaciones personales que podemos vivir (o no) cualquiera de nosotros. ¡No te pierdas la última función de Pulveriza el próximo 23 de diciembre en Nave 73, tendrás una noche de risas asegurada y cuando salgas querrás verla una vez más! ¡Os lo digo yo!

Texto y dirección: Abel Zamora

Elenco: Marta Belenguer, Juan Blanco, Nuria Herrero, María Maroto, David Matarín y Mentxu Romero

Ana García

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